
“Empezar a reflexionar y discutir sobre nuestra sociedad, desde la perspectiva de género, nos permite entender todas aquellas desigualdades por la que transitamos cotidianamente y que son naturalizadas. Esta mirada permite analizar y tratar de transformar todas las relaciones sociales establecidas en este sistema patriarcal. Como futur@s profesionales, consideramos también, que debemos tener en cuenta estas visiones para volcarlas en el desempeño diario de nuestras disciplinas, para trabajar de par en par con nuestra comunidad en busca de una nueva sociedad.”
Esto afirman los integrantes del Movimiento Estudiantil Sur, quienes el pasado lunes 31 de mayo convocaron a una charla debate sobre Género, Salud y Rol profesional. En esta actividad las distintas panelistas, entre ellas Gloria Shuster y Susana Arminchiardi del Observatorio de Salud, Género y Derechos Humanos, intercambiaron visiones y miradas acerca de las dificultades al acceso a los derechos sexuales y reproductivos que tienen las mujeres, qué entendemos por perspectiva de género y cómo es posible repensar la profesión de la Enfermería desde esta perspectiva.
En este sentido, Paola Bossini se refirió al concepto de género como construcción social colectiva e histórica que tiene que ver con creencias y mandatos culturales que nos marcan “cómo tenemos que ser y qué tenemos que hacer”. Remarcó los avances para luchar contra la desigualdad de género en los últimos tiempos pero señaló que todavía hace falta avanzar mucho más. Bossini hizo hincapié en algunas situaciones de desigualdad crueles e inhumanas como lo es la violencia en todos los ámbitos y la trata de personas con fines de explotación sexual. Señaló sobre el final de su exposición que “Podemos transformar estas situaciones", pero para ello "tenemos que estar convencidas que es una cuestión de derechos.”
Por su parte, Silvia Menéndez realizó una intensa y completa presentación sobre las diferentes formas en que se reproduce la desigualdad de género en el marco del rol profesional en el ámbito de la Enfermería. De esta manera, señaló algunos aspectos tales como: la subordinación de la mujer enfermera al poder médico representado en la figura del hombre que ocupa un papel central, la carga horaria compleja y fatigosa que tiene la profesión, un mercado de trabajo donde hay cada vez más mujeres en el rubro de servicios y algunas ideas fuerza que refuerzan las desigualdades, entre ellas, el imaginario de que la enfermería se ejerce por vocación casi religiosa y que no requiere de capacitación y que es el médico quien cura y la enfermera la que se dedica a la atención de las necesidades básicas. También resaltó el lugar que ocupa la enfermera en relación al médico. "Es un rol de obediencia y sumisión. Lo primero que se hace es lo que indica el médico", apuntó.
Menéndez además señaló la significancia que tiene el cuerpo de la enfermera, el cual se pone en juego permanentemente en la cercanía con el otro y destacó la necesidad de visualizar y analizar estas situaciones cotidianas y comunes que se naturalizan en la profesión para transformarlas, a pesar de las contradicciones que se manifiestan al analizar los estudios de género en el marco de las actividad profesional y de la vida cotidiana.
El Equipo del Observatorio presentó el video documental Con todo al Aire, además de contar el trabajo que se realiza desde el Observatorio, las investigaciones llevadas a cabo y las que actualmente están en marcha. También se reflexionó sobre los malos tratos que reciben las mujeres en el ámbito de la salud sexual y reproductiva. En este sentido, Gloria Shuster expresó que estos malos tratos no se deben únicamente a una crisis del sistema de salud sino que muchas veces la situaciones de maltrato no varían aunque las condiciones sean mejores, porque están dadas por otras circunstancias que tienen que ver con las pautas culturales que se reproducen diariamente.
Las reflexiones finales coincidieron en la importancia de intentar generar cambios en la actividad cotidiana, enfocando la problemática de la salud con la perspectiva de género, cuestionar prácticas naturalizadas que refuerzan la violencia de género y ejercer los derechos de las mujeres en todos los ámbitos.




