Tomando los testimonios de las mujeres que habían sido asistidas en el Hospital, convocamos a una experta en comunicación y a un grupo de actrices feministas y de manera colectiva y partiendo de la colaboración militante y solidaria, construimos 10 spots que pueden ser utilizados en medios radiales o como insumo para la educación popular en talleres sobre estos derechos. Para la edición recibimos aportes solidarios.
Los spots han sido presentados sociedad en espacios académicos y extra académicos en varias oportunidades, desde su aparición en el mes de septiembre del 2008. Se han editado 300 CDs que se han entregado gratuitamente a FM barriales y del interior de la provincia y de otras provincias del país. En este momento se encuentran colgados en numerosas páginas de Internet y han sido utilizados por diversos grupos comprometidos con los derechos de las mujeres.
Tenemos pendiente la realización de talleres dentro del servicio de maternidad, que se han postergado por turbulencias políticas y que comenzarán el mes próximo.
A) Descripción del contexto anterior:
Santiago del Estero es una provincia con altos índices de pobreza (expresada en NBI o por línea de pobreza) y de ruralidad. Estos indicadores están acompañados con problemas de acceso a la salud, a la educación y a la justicia. En la Maternidad del Hospital Regional “Dr. Ramón Carrillo”, que es el de mayor complejidad de la provincia y principal centro de derivaciones, se atienden alrededor de 7000 mujeres en el proceso de parto y 2000 mujeres en proceso de aborto por año.
El número de muertes de mujeres en el proceso reproductivo, ha ido en descenso hasta el año 2008 y comienzos del 2009, en donde tuvo una curva preocupante de ascenso respecto de años anteriores, y debemos considerar que el subregistro en nuestra provincia es muy importante.
La investigación “Género, Violencia y Salud: representaciones y prácticas en el Hospital Regional”; (2005-2008) es el marco de esta experiencia de intervención. Este equipo de investigación se acercó a la maternidad para indagar en relación a las representaciones y prácticas de violencia contra las mujeres que se asisten allí. Los hallazgos en ocasiones nos dejaron estremecidas y paralizadas. La violencia en el servicio estaba invisibilizada y naturalizada, cosa que ya presumíamos, pero era cruelmente justificada y sostenida en base al silencio y la complicidad.
Existe violencia en todas sus formas, y particularmente los médicos y médicas tienen una incomprensión de las problemáticas sociales en torno a la pobreza y al género, muy preocupantes.
Dentro de la dimensión de las prácticas médicas y humanas, nos encontramos con un extenso espectro de hechos de violencia, que se centran fundamentalmente en el no reconocimiento de las mujeres como sujetas de derechos, quitándole cualquier tipo de protagonismo en las decisiones sobre su propio cuerpo.
Las mujeres llegan al hospital con mucho miedo, allí se las carga de culpa, vergüenza, se sienten solas, se expone sus cuerpos para la enseñanza de las disciplinas médicas (“mis partes eran su pizarrón”, nos decía una señora), y no se les permite participar de ninguna de las decisiones que se toman sobre ellas. La ley N° 25.929 no se cumple en prácticamente ninguno de sus artículos. Las mujeres no pueden estar acompañadas por quien ellas quieran (“aquí no se puede, la infraestructura no lo permite”, nos decía el jefe del Servicio), se medicaliza innecesariamente y se hacen prácticas (episiotomía, inducción, posición del parto) sin su consentimiento.
El tiempo, el espacio y la comunicación son nudos críticos para el ejercicio de la violencia.
La falta de conocimiento de la normativa, tanto a nivel de residentes como de otros integrantes del equipo de salud habla de la (de-) formación de recursos humanos en el Hospital público.
De los/as mas de 20 residentes de medicina que participaron en los grupos focales que organizó el Proyecto de Investigación, ninguno conocía la Ley. Les dejamos entonces, unos folletos informativos que la promocionaban. Al volver a las dos semanas ninguno la había leído. La mayoría de los/as efectores/as de salud tienen naturalizada la relación asimétrica respecto de los/as usuarios/as y construyen saberes estereotipados de las mismas, desde un lugar de clase, género y etnia.
El escenario político cuando comenzamos la investigación era medianamente favorable, con un jefe de servicio amigable que nos facilitó las tareas de campo y tenía una postura resuelta a erradicar la violencia contra las mujeres. Luego hubo un cambio de Ministro de Salud y Desarrollo social en la provincia, que significó ideológicamente un retroceso en las luchas por los derechos de las mujeres. El jefe del servicio de maternidad fue cambiado y actualmente está ocupado por una persona con quien el diálogo es complicado y que nos ha restringido en alguna oportunidad el ingreso al servicio.
Hace aproximadamente un mes, hubo un nuevo cambio en el Ministerio y confiamos que finalmente podamos concretar las actividades previstas en el servicio de maternidad, para devolver los resultados de la investigación y crear los espacios de reflexión y debate necesarios para desnaturalizar la violencia y transformar las prácticas.
B) Objetivos buscados:
- Contribuir como investigadoras a que las mujeres construyan un espacio de representación, de enunciación, asegurando un lugar a sus discursos
- Visibilizar algunas experiencias de violencia y de silenciamiento, que las mujeres y su familia viven al momento de ser asistidas en el hospital público y dar cuenta de los obstáculos que tienen los agentes de la salud respecto de poder interpretar a las mujeres con sus condiciones de vida (género, clase; edad, experiencias culturales, practicas de salud, creencias, miedos) y como sujetas de derecho.
- Difundir la ley N° 25.929 de manera que las mujeres que van a ser asistidas, tengan una herramienta que les permita validar sus derechos.
C) Metodología empleada
“Llevar al nivel de la conciencia mecanismos que hacen la vida dolorosa, invisible, no es neutralizarlos; actualizar las contradicciones no es resolverlas (…) pero uno no puede tener como nulo el efecto que puede ejercer sobre aquellos que sufren, descubrir la posibilidad de imputar su sufrimiento a causas sociales y de sentirse así disculpados”
Pierre Bourdieu
En la investigación nos propusimos dar cuenta de la situación de las mujeres en Santiago del Estero a la hora de parir o de ser atendidas por un aborto en curso. También denunciar las prácticas que en las instituciones operan con violencia sobre el cuerpo de las mujeres y desnaturalizar la legitimación.
Decidimos colocarnos en el lugar de las mujeres, hacer hablar y hacer escuchar. Nuestras intenciones están vinculadas a la necesidad de intervenir, a partir los resultados, en mundo social que estudiamos y en el que vivimos. Siendo que la problemática abordada, pone en evidencia mecanismos de dominación en la relación entre los sexos y los desnaturaliza, la transformación es una consecuencia lógica.
En el marco de la construcción de los derechos, intervenir significa propiciar un espacio con mayores grados de libertad para las mujeres en el proceso de decidir y maniobrar, sobre sus cuerpos y su maternidad.
Esta intervención contiene necesariamente una intencionalidad ideológica y política de nuestro quehacer científico, de manera que la docencia sumada a las actividades de vinculación y transferencia, nos lo planteamos como ejes claves de nuestra actividad.
Es así que nos propusimos hacer la intervención en dos ámbitos, por un lado en el Hospital, a través de Talleres de Reflexión y análisis y por el otro, en la comunidad a través de la difusión de la Ley 25.929. Sabemos que uno de los obstáculos para que la Ley se cumpla es la falta de información sobre su existencia y su contenido.
Estos spots tienen como objetivo difundir ante la comunidad en general la legislación vigente; ampliar los márgenes de conocimiento para el ejercicio real de sus derechos y el fortalecimiento de las mujeres y sus familias para que puedan exigir su cumplimiento en el momento del parto, como también dar cuenta de los obstáculos que atraviesa a l@s profesionales de la salud para la efectivización de estos derechos.
En esta instancia de armar y desarmar un dispositivo -en el sentido de dispositivo de poder como plantea Michel Foucault- que nos permitiese dar cuenta de las experiencias de las mujeres a la hora de parir, trabajamos con la asistencia de una experta en comunicación social y con técnicos de la radio de la Universidad para llevar a cabo la tarea. También se incorporaron un grupo de actrices feministas para ponerles voz a los spots.
Como eje para la producción de los mismos, usamos la Ley sobre los Derechos de padres e hijos durante el proceso de nacimiento Nº 25.929 (2004) y los relatos de las mujeres.
En el marco de esta producción colectiva y partiendo de la colaboración militante y solidaria, construimos 10 spots que pueden ser utilizados en medios radiales o como insumo para la educación popular en talleres sobre estos derechos. Para la edición recibimos el aporte económico de un empresario local y de la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la UNSE.
D) Resultados alcanzados
Frente al diagnóstico del contexto inicial, los resultados alcanzados son un intento de transformación que por ahora apunta solamente al emergente de un iceberg, enorme, complejo y con profundas raíces en la cultura, en sus representaciones y en sus hábitus. Deconstruir y desaprender la violencia naturalizada e invisibilizada es un enorme desafío y la medición de los cambios que se logren, implica abordar indicadores difícilmente objetivables. S
in embargo, sabemos –a modo de ejemplo- que cada vez son más las mujeres que se les permite estar acompañadas en el trabajo de parto y parto.
Las acciones que se realizaron hasta este momento están vinculadas a la difusión de los Spots Junt@s por un Parto respetado que fueron lanzados en el mes de septiembre del 2008.
Los spots se entregan con el texto completo de la ley y con una guía para el trabajo en talleres. Se distribuyeron los CD a radios de la provincia como a medios gráficos de la prensa local. En muchos medios radiales del interior de la provincia están siendo utilizados. Los Spots están colgados en diferentes páginas Webs , se han usado en diferentes espacios académicos como herramienta de trabajo en carreras vinculadas a la formación de recursos humanos en el área de la salud, social y de la comunicación .
Se trabajó con diversos grupos de mujeres de sectores populares .
Se presentaron y distribuyeron en la Capacitación Género y Periodismo organizado por el Programa de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Violencia de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia.
Se produjo una Página Web de los Spots:
Ya fueron lanzados a rodar, ahora podrán seguir trabajándose en organizaciones comunitarias, en cursos de preparación para la maternidad, en escuelas de formación de profesionales de la salud, y en cualquier otro ámbito de difusión de derechos. Y confiamos que con el nuevo escenario político podamos profundizar las acciones iniciadas.




