Allí se detectan los casos de ingresos por aborto, se realiza entrevista a las mujeres y consejería, se deriva a Consultorio Salud Reproductiva previo al alta y en un segundo momento se realiza seguimiento territorial, visita domiciliaria, coordinación de la atención con la red asistencial, consejería y derivación.
Se busca fortalecer en las mujeres, conceptos relacionados al derecho a una atención oportuna y adecuada, libre de enjuiciamiento y basada en el respeto. Coordinar con los Centros de Salud de referencia, la entrega de turnos. Desmitificar la idea de la visita domiciliaria como una instancia de control. Aprovechar la oportunidad de contacto fuera del ámbito hospitalario para reflexionar acerca de malos tratos recibidos.
Proyecto:
El aborto practicado en condiciones inadecuadas, produce una morbimortalidad que significa un grave problema social y de salud pública. El aborto voluntario es consecuencia de un embarazo no deseado, producto de un proceso social complejo, con raíces culturales, morales, sociales y religiosas, entre las cuales se destacan la diferencia de poder entre géneros, la insuficiente educación sexual y reproductiva, así como la imposibilidad de tener acceso a servicios básicos de salud.
Estos condicionantes fueron confirmados durante el seguimiento a mujeres en situación de postaborto, realizado por el equipo de trabajadoras sociales del Programa Provincial de Salud Reproductiva. A través del análisis de las variables estudiadas se comprueba que tanto, desde el sistema de salud como desde las representaciones que tienen las mujeres respecto de la problemática se encuentran obstáculos para la atención oportuna y de calidad.
Objetivos buscados :
• Fortalecer en las mujeres entrevistadas conceptos relacionados al derecho a una atención oportuna y adecuada, libre de enjuiciamiento y basada en el respeto.
• Coordinar con los Centros de Salud de referencia, la entrega de turnos diferidos en ginecología y psicología, priorizando la atención de los casos de riesgo bajo seguimiento.
• Desmitificar la idea de la visita domiciliaria como una instancia de control, sino como un momento de encuentro donde las mujeres puedan expresar vivencias, sus necesidades y obstáculos para acceder a la atención de su salud.
• Aprovechar la oportunidad de contacto fuera del ámbito hospitalario para reflexionar acerca de malos tratos recibidos durante la internación o en el Centro de Salud.
• A nivel institucional implementar acciones tendientes a la modificación de variables que obstaculicen la atención y seguimiento de la problemática.
Metodología empleada:
Se establecen claramente dos momentos de intervención, el primero durante la internación y el segundo a nivel territorial.
Contacto inicial durante la internación: en el cual se realiza el abordaje profesional a las mujeres desde las Trabajadoras Sociales del Programa Provincial de Salud Reproductiva.
En las maternidades de los grandes hospitales se hace Detección de todos los casos ocurridos. Entrevista y Consejería. Contención emocional. Interconsulta a psicología si es necesario. Derivación y acompañamiento al consultorio de Salud Reproductiva para la Anticoncepción previa al alta.
También se trabaja sobre la identificación y mediación del maltrato institucional. Se realizaron talleres de sensibilización dirigidos al equipo de salud.
Trabajo territorial: se realiza la sistematización de información obtenida en las maternidades. Se trabaja con una planilla denominada “Detección del alto riesgo materno infantil y reproductivo”.
Se articula con la red asistencial, coordinando el seguimiento en la comunidad. Se identifican los referentes en la atención, que garanticen una prestación de calidad. Se efectúan las Entrevistas en el domicilio con Consejería, motivación para la consulta y derivación a los efectores de salud.
Resultados alcanzados:
1- Durante segundo semestre del 2007 hasta primer semestre del 2008 se analizaron 746 casos. Fueron localizadas el 49 % de las mujeres a las cuales se realizó visitas en su domicilio. Las no localizadas se debió a la dificultad en la localización del domicilio: domicilios falsos, datos mal consignados, incompletos, imprecisos, temporarios, fuga; derivándose en el análisis que ésta sea la población de mayor riesgo. El 44% tiene menos de 20 años de edad; el 42,4 % tiene entre 20 a 30 años y el 13,6 % tiene más de 30 años.
Durante la entrevista en domicilio, las mujeres manifestaron haber recibido Consejería durante la internación un 86 %. Permanecían bajo programa, con uso de algún método anticonceptivo el 56 % (promedio en los dos años de investigación). En el año 2007 el porcentaje de cobertura fue 65 %. Maltrato institucional sufrido durante la internación: el 21 % manifiesta haberlo recibido por parte de médicos y enfermeras. Sólo 3 mujeres se animaron a denunciarlo formalmente.
Las situaciones referían a demoras en la atención, malos tratos, falta de información a la paciente o familiares sobre el estado de salud, falta de cordialidad.
Del total de entrevistadas se observó que el 79 % habían utilizado alguna vez algún método anticonceptivo, lo que no implica necesariamente el uso correcto del mismo. En cuanto a la planificación del último embarazo, el 74,5 % manifestó que el embarazo que perdieron no había sido planificado, pero sólo el 47 % estaba utilizando al momento de la entrevista algún método, observándose una contradicción entre el no deseo de un embarazo y la falta de acción respecto de la prevención del mismo.
Esta lógica de pensamiento se confirma al detectarse que el 30.5 % se embarazó en los 6 meses posteriores al aborto sufrido.
Los motivos por las cuales no estaban usando métodos fue: aún no consulta para iniciar anticoncepción; problemas de accesibilidad al Centro de Salud; falta de tiempo; falta de motivación; coito interruptus; ligadura tubaria realizada; sin pareja actualmente; poca adherencia al uso de métodos anticonceptivos; cursando embarazo; desea embarazo.
Conclusiones:
1-Desde las mujeres existió una buena recepción, sorpresa y agradecimiento ante el contacto profesional en el domicilio. Se trabajó sobre el eje de generar confianza nuevamente en el sistema de salud para fortalecer las prácticas de prevención y autocuidado de la salud.
2-Necesidad de resignificar lo sucedido durante la internación y poder visualizar el maltrato institucional. Aunque se manifiesta la dificultad para instrumentar la denuncia y el deseo de olvidar lo sucedido.
3-La violencia institucional está invisibilizada y naturalizada, tanto por las mujeres atendidas, como por los propios agentes de salud. Es necesario pensar y resignificar dichas situaciones de maltrato en los ámbitos hospitalarios y realizar una revisión crítica de las modalidades de atención desde la perspectiva de Género y de los derechos sexuales y reproductivos.
4-Posibilitar a las mujeres el ejercicio de sus derechos. Trabajar en el fortalecimiento en la toma de decisiones, que depende del ejercicio real de su autonomía y de la autoestima. Que puedan prevenir los embarazos no deseados con el uso de métodos anticonceptivos seguros. Que puedan canalizar y denunciar las situaciones de vulneración de derechos vividas. Que puedan volver a confiar en el sistema de salud.
5-Desde el sistema de salud: Es necesario mejorar la calidad de atención. Crear espacios de contención y atención oportuna como la instancia de internación donde se realiza la consejería y la anticoncepción previa al alta. Se está avanzando en la inserción del dispositivo intrauterino antes del alta hospitalaria. Mejorar la provisión de servicios también en atención primaria para el acceso a los métodos anticonceptivos. En los Centros de Salud se encontró se dificultó la búsqueda de historias clínicas, las cuales generalmente estaban poco actualizadas. Fortalecer el trabajo interdisciplinario.
Personas que llevaron a cabo la experiencia y contacto de referencia:
Lic. María de los Ángeles Travaglini, responsable Área Social del
Programa. marytravaglini_03@yahoo.com.ar
Lic. Claudia Ramos Díaz - Lic. Analía Inés Herrera




